Opinión
La contratación electrónica en licitaciones públicas se volvió obligatoria en España el 9 de marzo de 2018, con la entrada en vigor de la Ley de Contratos del Sector Público (LCSP). Este cambio marcó un hito en la modernización de los procesos administrativos, promoviendo la transparencia y la eficiencia.
Sin embargo, se detecta un mecanismo para desproteger la integridad del proceso que permite incorporar la propuesta fuera de plazo a través de la Herramienta de Preparación y Presentación de Ofertas.
La integridad pública consiste, entre nosotros, en la alineación y adhesión a valores, principios y normas éticas compartidas para mantener y priorizar el interés público sobre los intereses privados en el Sector Público. En todo caso, la integridad es uno de los pilares fundamentales de las estructuras políticas, económicas y sociales y, por tanto, también en el ámbito de la contratación pública, es esencial para el bienestar económico y social, así como para la prosperidad de los individuos y de las sociedades en su conjunto.
Nuestros colaboradores
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Cofundador y Director General del Instituto Farmacéutico, A. C. (INEFAM), desde 2006. -
Catedrático de Derecho Administrativo -
Jefa del Servicio de Coordinación de la Contratación - Gobierno de La Rioja
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Abogado y Doctor en Derecho. Académico Co. Real Academia de Jurisprudencia y Legislación. -
Actual Asesor Legal del Consorcio que construye la frontera Domínico-Haitiana
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Socio Director de Contratación Pública de F&J Martín Abogados y de Ideo Legal. -
Jefe de Servicio de Fondos Europeos en Gobierno de La Rioja


