El pasado martes 13 de junio tuvo lugar en el auditorio de Foment del Treball, la celebración de la 7ª edición de la “Nit de les infraestructures”, organizada por el Consell Assessor d’Infraestructures de Catalunya (Cadic). En el transcurso de la misma se concedió ex-aequo el galardón Albert Vilalta a la Mejor Infraestructura y Equipación puesta en funcionamiento en el 2022 a la fábrica del futuro D-Factory Barcelona y al túnel de la plaza de las Glòries.
El acto contó con la asistencia de la Ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez, la Consellera de Territori de la Generalitat de Catalunya, Esther Capella; la segunda teniente de Alcaldía del Ayuntamiento de Barcelona, Janet Sanz, el Presidente de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, el Presidente del Consell Assessor d’Infraestructures de Catalunya, Joaquín Llansó y José Mª Gimeno Feliu, Catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad de Zaragoza y Director del Observatorio de Contratación Pública que ofreció la ponencia “Hacia un nuevo modelo en la adquisición de infraestructuras basado en la calidad y el valor”. En esta intervención se insistió en la necesidad de encontrar la estrella polar de la contratación pública, entre otros principios que “brillan con fuerza” (como la transparencia, la rendición de cuentas o la integridad) debe ser la calidad y el valor del resultado de la prestación. Y no el precio en una errónea visión economicista, que confunde el verdadero significado del principio constitucional de eficiencia con el objetivo del “ahorro” sin pensar en los efectos que pueda tener en la calidad de los servicios públicos que debemos prestar a la ciudadanía, lo que lo que se alejaría de las exigencias del derecho a una buena administración que, como bien ha señalado J. TORNOS MAS “es el alma de la nueva administración. En ese contexto se propuso analizar la posibilidad práctica, con el marco regulatorio vigente en España, de promover modelos colaborativos “modernos” e “innovadores” en la construcción de infraestructuras y de procesos de edificación, donde prevalezca la regla de la mayor calidad de prestación en un entorno de seguridad jurídica y sostenibilidad financiera. Opción desarrollada ya en otros países, algunos miembros de la Unión Europea donde las reglas de contratación pública se encuentran armonizadas. Con estos modelos colaborativos (existen importantes experiencias de modelos colaborativos en el ámbito de la gestión de proyectos constructivos y de edificación en el ámbito internacional y europeo) se pretende alinear el fin público de la mejor construcción de las infraestructuras (o de los modelos concesionales) con la necesidad de preservar una adecuada tensión competitiva alejada de prácticas que imponen arriesgar en la bajada de precios, lo que puede implicar cumplimientos defectuosos e, incluso (como se constata con la actual gestión de los fondos NGEU) un desinterés de las empresas en las licitaciones. En concreto se argumento sobre la viabilidad jurídica, con nuestro marco legal vigente, de implementar modalidades colaborativas diferentes. Entre ellas, las posibilidades prácticas en España del denominado Target Costing (en edificación hablamos de TVD o Diseño de valor objetivo) que constituye un modelo colaborativo en virtud del cual se le paga al contratista el Coste Total (Total Cost) en que incurre al realizar las obras más una tarifa (Fee), sujeta a un Coste Objetivo (Target Cost) pactado por las partes al inicio del proyecto.
El desarrollo de todo el acto puede verse aquí: (VER VIDEO)


