El día 11 de marzo iniciamos las segundas jornadas de contratación sanitaria estratégica en el Hospital enfermera Isabel Zendal. Una fecha muy señalada ya que se celebraban 20 años del brutal atentado que sufrimos en España, a pocos kilómetros del epicentro de la tragedia. Creo que no debemos olvidar, ni debemos dejar de recordar a las víctimas que perecieron y de apoyar a los familiares a los que arrebataron a sus seres queridos, desde aquí mi recuerdo más cariñoso.
Con este recuerdo arrancaban las jornadas en las que participaban los distintos agentes de la compra sanitaria, empleados públicos, patronal e industria, acompañados por la Universidad, representada por los catedráticos José María Gimeno Feliu, Gerardo García Álvarez y los profesores Carmen de Guerrero y Miguel Ángel Bernal, sin duda referentes en la contratación pública, a los que desde aquí aprovecho para agradecer su enorme contribución para convertir a la contratación pública en un instrumento estratégico para hacer política en mayúsculas.
Empezaba el Profesor Gimeno Feliu poniendo luz a la estrella polar de la contratación pública, por más que nos empeñemos en buscar, aún no hemos encontrado el precepto constitucional que nos hable de la búsqueda incansable del ahorro o de la necesidad de buscar la seguridad jurídica a través de procesos burocráticos cada vez mas complejos y recargados. La buena gestión no es la que ahorra, o la que hace pliegos interminables bajo el axioma del “por si acaso”, la buena gestión es la que invierte para mejorar la vida de los ciudadanos, en este caso hablamos nada más y nada menos que invertir en salud.
“Frente a posturas economicistas vinculados a una filosofía de reducción del gasto se propone un nuevo modelo que, pivotando sobre el paciente, y no sobre la organización pública, ponga especial atención al valor y la solución, garantizando, por supuesto, transparencia y rendición de cuentas.”
Una vez fijado el destino, el paciente, había que buscar el camino. Así, empezamos el bloque de casos de éxito en la compra sanitaria. María Blanco abría el camino, sin duda María y el ICS llevan muchos años siendo un referente en la compara sanitaria y poniendo de manifiesto que se pueden hacer las cosas de otra manera. Así nos expuso tres casos de éxito en los que, antes de iniciar el expediente, la organización se paró a pensar qué necesitaba, qué buscaba con esta licitación, algo muy básico pero que muchas veces se nos olvida, los resultados están ahí, mejora en la atención sanitaria a través de la contratación pública.
Carmen de Guerrero continuaba pavimentando el camino con la compra pública basada en valor que si pensamos bien el título tiene un punto de melancolía, ¿es que la compra pública no está basada per se en el valor?, me temo que la respuesta en su mayoría es conocida por todos. Carmen puso el énfasis en la necesidad, el qué, el para qué y el cómo. Nos habló del proyecto SAMPA del Miguel Servet, os dejo un video ilustrativo donde se ve cómo la compra pública puede ser un mecanismo transformador de la vida de las personas. https://www.youtube.com/watch?time_continue=13&v=JmpmyBMuMIA . Una cuestión importante que remarcó, es fundamental, para llegar a buen puerto, que se trabaje de forma coordinada desde el principio con todos los implicados en la compra pública.
Cerraba la tarde la central térmica de la paz, Juan Ignacio Gómez jefe de mantenimiento de la Paz nos remontaba a 10 años atrás. Una central térmica que recurrentemente se paraba con claro perjuicio para los pacientes, no es agradable en pleno enero quedarse sin calefacción y agua caliente. Hace 10 años se planteó un contrato innovador de ahorro energético, se pensó hacer las cosas de forma diferente, sin modelos tipo, con clara intención de dar solución a un problema. Hoy podemos decir que no sólo se cuenta con una central más moderna, y que, por supuesto, los pacientes no se quedan sin calefacción, sino que gracias a la modernización de las instalaciones las emisiones de CO2 se han reducido un 47%, 5.802 toneladas anuales, 46.416 toneladas totales durante el contrato,0 vertidos de gasóleo y posibilidad de tratar suelos contaminados. Y si, para tranquilidad de algunos, también se ha ahorrado en la factura energética.
Me tocaba a mi abrir la jornada del martes, hablando de la farmacomiseria y el camino al desabastecimiento. Mostrando con datos cómo las subastas infinitas y los descuentos del 99% en la compra de fármacos nos estaban llevando inexorablemente a dos finales, el aumento de los desabastecimientos en nuestra farmacias y la deslocalización de la industria en Europa, dependiendo cada vez más de terceros países. Cuanto nos ha enseñado la pandemia y que poco hemos aprendido.
Continuábamos nuestro recorrido proponiendo varias soluciones, con Antonio Carrasco, Ramiro Salamanca y Conrado Dominguez, quienes planteaban, basado en normativa europea, hacer un modelo de “open house” en la compra de medicamentos o avanzar en los modelos de Acuerdos Marcos de homologación donde prime la calidad asistencial al paciente y no el precio.
Helena Gomez-Acebo puso encima de la mesa la problemática de las vacunas, como la compra y la estrategia iban en caminos diferentes, cómo no existía una planificación en la compra, cosa que en otros países europeos si existe, o cómo sorprendentemente, se valoraban cuestiones que nada aportan a la calidad, una compañía que quiere eliminar el plástico en sus vacunas y una administración que puntúa que las vacunas vengan con plástico.
Como última ponencia apareció Miguel Ángel Bernal para abrirnos la mente y ver cómo la tecnología puede estar al servicio de la compra pública mejorando los procesos y poniendo mucho énfasis, con un ejemplo reciente, de la necesidad de seguridad en los datos que manejan las administraciones públicas relacionadas con la contratación, cómo tecnologías del tipo de blockchain puede ayudarnos a conseguir este objetivo.
Concluíamos las jornadas con una mesa debate, donde merece destacar el caso de Navarra en la que Ana Azparren, nos hacía un balance de Ley Foral 17/2021, de 21 de octubre, por la que se modifica la Ley Foral 2/2018, de 13 de abril, de Contratos Públicos. Una norma que durante este tiempo ha conseguido reducir la carga burocrática, mejorar los procesos y centrarse en las necesidades del paciente. Tras este exitoso camino lo que ha recibido es un recurso de inconstitucionalidad por parte del Estado, espero y deseo que sea porque incorporarán la experiencia de Navarra en una ley general que pueda aplicar a todas las Comunidades autónomas.
Y después de estos días cuales son las conclusiones.
Previa.- Todos los sectores, públicos y privados, que intervinimos en el ámbito farmacéutico trabajamos para garantizar la protección de la salud de los ciudadanos mediante el acceso de todos a los medicamentos. Y para ello es esencial la mutua confianza de todos los agentes, incluidos los de la contratación pública.
En este sentido merece la pena traer a colación el artículo 2.1 del Código de contratación italiano. Principio de confianza.
La atribución y el ejercicio del poder en el ámbito de la contratación pública se basan en el principio de confianza mutua en la actuación legítima, transparente y correcta de la Administración, sus funcionarios y los operadores económicos.
Primera.- La contratación pública debe ser estratégica. Todas las políticas públicas se implementan por medio de contratos, si bien, como nos dijo el profesor Gimeno Feliu, es importante saber, primero, dónde queremos ir, para conocer si vamos por el camino correcto.
Todos los presentes concluimos sobre la necesidad de planificar estratégicamente, con altitud de miras, donde queremos estar en Europa en relación con la fabricación de medicamentos y productos sanitarios y sobre los procesos de autorización de los mismos para su comercialización en Europa.
Segundo.- La contratación pública debe ser innovadora o cuanto menos aportar valor en cuanto a su objeto primigenio, sin perder el foco en la sostenibilidad del sistema de salud si bien más desde la óptica de los retornos que derivan de la inversión que desde la óptica cortoplacista del gasto. Para ello es indispensable la información, datos y métricas de los contratos, su ejecución y seguimiento, siendo muy recomendable desarrollar e implementar sistemas de información que permitan generar un cuadro de mandos que responda a las preguntas de en qué gastamos o mejor dicho en que invertimos, para qué y cómo, sin que sea tan importante el quién, con el fin de poder planificar estratégicamente.
Tercero.- La competencia entre los Estados Miembros de la UE y de fuera de la UE para la adquisición de los mismos medicamentos y productos sanitarios e incluso la competencia entre las propias Comunidades Autónomas y servicios sanitarios hacen recomendable un Reglamento europeo de compra de medicamentos que imponga las mismas normas de adquisición, en especial para los medicamentos esenciales, con el fin de garantizar el acceso de todos los ciudadanos a medicamentos seguros y de calidad sin desigualdad por razón de las normas impuestas en el concreto territorio o estado miembro.
Estamos ante servicios esenciales para los ciudadanos europeos.
Cuarto.- En el ámbito nacional, es recomendable encontrar coherencia entre el sistema de fijación de precios de los medicamentos previstos en la Ley de Garantías y Uso Racional del Medicamento y la Ley de Contratos del Sector Público, esto es, o la Administración fija el precio del Medicamento o se licitan los principios activos una vez obtenida la resolución de comercialización de los mismos. De nuevo, donde queremos ir.
Quinto.- A pesar de las normas que se hayan en vigor y de la ansiada seguridad jurídica, los textos legales europeos y nacionales tiene holgura suficiente, según ha manifestado e interpretado el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, para comprar medicamentos por otros procedimientos más ágiles, sujetos o no a la Ley de contratos del sector público, que garanticen el abastecimiento de medicamentos frente a las preocupaciones manifestadas expresamante por el Parlamento y Comisión Europa.
Epílogo. Reflexionemos todos con sinceridad sobre cómo mejorar la contratación para garantizar la protección a la salud de todos los ciudadanos mediante el acceso a los medicamentos. Centrémonos, con recíproca y sincera confianza, en el qué, para qué y cómo compramos y vendemos medicamentos y productos sanitarios en Europa y aquí, en España. Analicemos el resultado de la contratación, la labor de la compra pública no concluye con la adjudicación, al contrario, empieza en la adjudicación. No debemos permitir que los procesos extenuantes de compra nos eviten analizar el resultado de la misma.
Ya no tenemos más excusas, sabemos dónde queremos ir, ahora entre todos debemos construir el camino.
Crónica realizada por: Jesus Vidart Anchia.


